Más de 20 años de legado familiar
Corría el año 1977 cuando David Soto Soto, fundador de la empresa y trabajador incansable, fue llamado para encargarse de dirigir un secadero de jamones, el que a la postre pasó a ser su propia empresa.
En 1998 compró el negocio y fundó la empresa David Soto e Hijos C.B. junto con sus hijos. Desde entonces, la seña de identidad de esta empresa es la búsqueda de la calidad, que se consigue gracias a una cantidad adecuada de sal y al enclave único en el que nos encontramos, ubicados en la localidad de Navas de Riofrío, en la provincia de Segovia.



